Abolengos criollos desenmascarados

Por Héctor Alfredo Nuila Ericastilla *. En los últimos días de julio y los primeros de agosto del presente año alrededor de la problemática sobre la corrupción se han destapado una serie de hechos noticiosos que comprometen de lleno a un conjunto de familias integrantes de la oligarquía criolla.

Se trata de quienes han usurpado el poder y el control total de lo que hoy se conoce como Guatemala, para la apropiación privada de los bienes nacionales. Este hecho ha sido denunciado por infinidad de guatemaltecas y guatemaltecos a la lo largo de la historia, el cual siempre ha sido un secreto a voces, que las clases dominantes (integradas en su mayoría por estas familias) en usufructo pleno del poder absoluto desde la imposición de la colonia por la corona española, se han empleado a fondo por negar y ocultar a través de sus propias estructuras, instituciones, aparatos, medios de comunicación social y política y otros recursos a su alcance, así como el uso discrecional de los aparatos represivos del Estado, así como a las fuerzas integrantes de su propia seguridad para perseguir y ejecutar a líderes sociales y políticos que se han atrevido a denunciarlos y a desenmascararlos ante la ciudadanía y sobre todo se han revelado ante la imposición y protección de sus intereses y privilegios como por ejemplo los que giran en las concesiones mineras, petroleras, energéticas, la expansión de la frontera agrícola, la negación de los derechos sociales y políticos de la población guatemalteca para citar algunos.

Este caso el más reciente, se suma a otros escándalos de corrupción ejecutados durante el gobierno del Partido Patriota  (PP) por el ex ministro de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV), Alejandro Sinibaldi integrante de familias criollas clásicas con abolengo colonialista y el ministro de Energía y Minas, Erick Archila Dehesa integrante de familias de nuevos ricos a partir de la militarización del poder oligárquico que le dio vida y poder al modelo contrainsurgente, demuestran que la corrupción ha sido y sigue siendo una de las formas principales para el ejercicio del mismo para el acaparamiento de las grandes fortunas que poseen de manera ilícita e impune como clases dominantes, y la represión contra el pueblo como única forma de control ciudadano a lo largo de la los últimos cinco siglos de la historia patria.

Los casos no se han quedado en lo meramente judicial, sino han trascendido al ámbito político y social, pues con el uso del dinero del Estado se financiaron desde el CIV a las llamadas “organizaciones de la sociedad civil” como el Movimiento Cívico Nacional (MCN) cuyo máximo dirigente es Rodrigo Arenas operador político de plena confianza del PP y de Sinibaldi, quien también proviene de las familias adineradas con plena identificación ideológica y política de manera militante con el Movimiento de Liberación Nacional (MLN), el cual fue el instrumento político de la intervención militar en contra de Guatemala a mediados de 1954, el cual con el apoyo pleno de la oligarquía criolla, el respaldo y patrocinio político y militar del imperialismo estadounidense y la traición a la patria perpetrada por el alto mando del Ejército derrocaron al presidente constitucional de la República, coronel Jacobo Arbenz Guzmán, a este partido el general Efraín Ríos Montt cuandodo hizo campaña electoral en 1974 lo denominó “el partido de la violencia organizada”, calificativo que los liberacionistas se empleaban a fondo para merecerlo.

Según los medios de prensa en los hechos señalados, otros empresarios también de abolengo integrantes de la Cámara de la Construcción de Guatemala que están comprometidos de lleno en el enriquecimiento ilícito en complicidad con Alejandro Sinibaldi han declarado en los tribunales de justicia que el dinero entregado a Rodrigo Arenas tuvo como destino la neutralización de los hechos políticos y sociales que se vivieron en Guatemala a partir del destape de algunas ejecutorias de corrupción del gobierno de Otto Pérez y Roxana Baldetti, para que la coyuntura solo afectara a la dirigencia capturada hasta ese momento.

Sobre esa base se presentan algunos análisis preliminares para contribuir al estudio situacional de estos hechos a los cuales se le dedicarán mayores esfuerzos a la “manipulación de la población”, principalmente de cara a la neutralización de los alcances políticos y sociales de los acontecimientos expresados en las movilizaciones y protestas sociales que se dieron al menos durante seis meses consecutivos en el año 2015.

Algunos antecedentes 

El MCN se inicia en la vida política nacional como instrumento de agitación y movilización política y social alrededor de los hechos ocurridos y conocidos en el llamado “caso Rosenberg”, estas iniciativas fueron respaldadas en su momento plenamente por Pérez Molina y Baldetti Elías quienes desde la oposición se empeñaban en el derrocamiento del gobierno de la UNE encabezado por Álvaro Colom y Rafael Espada. En esa oportunidad para los efectos de impacto y de imagen, el MCN optó por identificarse a partir del uso en sus vestimentas de los llamados “camisas blancas”.

Desde ese momento esta organización “autofinanciable”, con el respaldo pleno de la prensa escrita, radial y televisada mantuvo su teatro de operaciones principales en el seno del Congreso de la República impulsando diferentes iniciativas políticas de acuerdo con las circunstancias, dentro de las cuales se destacaban las referentes a la corrupción de la gestión gubernamental y legislativa de la UNE, la defensa de las empresas transnacionales mineras, petroleras, energéticas y otras como los intereses de las corporaciones internacionales vinculadas al negocio de la telefonía celular, para citar algunas.

Control y manipulación política en el 2015

El año 2015 fue una año especial en la historia reciente, pues además de ser un “año electoral” fue precisamente en ese lapso de tiempo cuando el MP y la CICIG inician el proceso de destape de los hechos de corrupción en donde el PP y su gobierno eran los actores principales. Este hecho como es sabido aniquiló políticamente al proyecto continuista del PP encabezado por Alejandro Sinibaldi y otros funcionarios del Estado envueltos en la corrupción. Esta situación especial de la coyuntura política y electoral le sirve en bandeja de plata las posibilidades de un triunfo electoral a Manuel Baldizón quien obcecado por el triunfalismo ya se sentía el virtual presidente. Sin embargo la incontrolable saturación de ciudadanos y ciudadanas integrantes de su partido Lider envueltos en hechos de corrupción y actividades ilícitas como lavado de dinero (desde su candidato a la vicepresidencia), la narcoactividad, el origen ilícito y oscuro del financiamiento de su proyecto electoral entre otros, fue envuelto por la onda expansiva de los acontecimientos determinados por la coyuntura descrita a grandes rasgos.

El hecho señalado en cuanto a que por órdenes de Sinibaldi, sus socios le entregaron al MCN sumas millonarias de dinero obtenido ilícitamente a partir de los sucios negocios del presidenciable del PP en el CIV, fue precisamente para neutralizar políticamente a Baldizón a partir de someterlo a campañas que distorsión y manipulación de su propia propaganda electoral, hecho que el MCN aprovecha fundamentalmente para sumarse de lleno en la neutralización del proceso de desarrollo y profundización de la conciencia cívica de la población guatemalteca que masivamente ocupó las principales plazas del país durante un período de alrededor del 50% del año calendario.

Estrategia de neutralización y control poblacional

A dos años de las históricas luchas sociales y populares que sacudieron al Estado y la sociedad, nadie pone en duda aunque muy pocos lo denuncien y lo profundicen, que la estructura de poder que domina y aplasta al país compuesta por la Embajada de Estados Unidos acreditada en Guatemala, el empresariado aglutinado en el CACIF, las corporaciones transnacionales que se empeñan en apropiarse privadamente de nuestra tierra y nuestro territorio, la narcoactividad y el crimen organizado que la han penetrado y algunos elementos importantes del Ejército Nacional ya sea en activo o en situación de retiro para mencionar algunos, se empeñaron fondo para imponer su estrategia de “neutralización y control poblacional” en términos políticos para restarle la beligerancia ganada en la acción y así evitar que las “grandes transformaciones necesarias al país” se hicieran realidad como exigencias del clamor popular.

Para los efectos de la concreción de la estrategia identificada se necesitan de instrumentos de manipulación política y social tales como el MCN y otra proliferación de siglas autodenominadas sociedad civil, la diversidad de medios de prensa nacionales y transnacionales, las redes sociales, algunos integrantes de la institucionalidad académica, y los partidos políticos al servicio incondicional a los intereses representados en la estructura de poder ya descrita.

La conciencia cívica y popular históricamente determinada en cuanto a sus contenidos, magnitud y alcances es de carácter infinita, o sea que la sabiduría popular media vez se impregna en esa conciencia hace realidad las transformaciones profundas que Guatemala necesita para la consecución de su emancipación histórica, regida por los principios universales de la justicia social. Precisamente para que la presencia del pueblo en las calles y plazas no transformara al Estado y a la Nación de acuerdo con los principios históricos de sus luchas, fue que diseñaron y aplicaron las maniobras descritas. En ese sentido hay que recordar que el Acta de la Independencia de Centroamérica en su parte considerativa menciona que (palabras más, palabras menos) los llamados próceros deciden hacer la independencia de esa forma para que “EL PUEBLO NO LA HAGA POR CUENTA PROPIA Y EVITAR ASÍ SUS NEFASTAS CONSECUENCIAS.”

Guatemala 17 de agosto de 2017.

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