Respeto sin servilismos

Héctor Alfredo Nuila Ericastilla*. La elaboración de este documento tiene como motivación principal el hecho de expresar y  presentar la indignación personal que  genera las actitudes y posiciones del presidente Jimmy Morales, las cuales no solo están cargadas de servilismo, entreguismo, obsecuencia y desfachatez entre otros calificativos políticos ante el imperio, sino además se suma el hecho  de prestarse a maniobras encubiertas implementadas y ejecutadas por sus operadores políticos que ocupan cargos públicos, las cuales benefician en apariencia a algunos grupos empresariales integrantes de las clases dominantes en Guatemala y aliados circunstanciales del presidente de la república, sin embargo todo apunta a que se trata de una maniobra en cubierta de Morales, las cuales se desarrollaban bajo el manto de “conseguir un mejoramiento entre las relaciones del gobierno de Guatemala con el de USA”.

Este hecho como tal al destaparse convierte al “presidente” en cómplice de las maniobras encubiertas que benefician aparentemente a grupos de poder económicos “anónimos”, pues las gestiones público-privadas que han sido implementadas para  contratar empresas privadas norteamericanas especializadas en lo que se conoce como el famoso “loby” con la institucionalidad ejecutiva y legislativa de los Estados Unidos, para que supuestamente como ya se dijo, conseguir “mejorar las relaciones entre el Estado Guatemalteco y los USA”. Según la prensa guatemalteca en apego a la realidad concreta, estas gestiones en donde también está involucrados como gestores cuatro diputados del Congreso de la República en última instancia se espera que brinden grandes beneficios de carácter económico a los grupos empresariales y operadores políticos involucrados.

Lo señalado en el párrafo previo es uno de los elementos que se suman a la indignación anotada al inicio de este documento, pues el “presidente” con fondos públicos designa a un operador político “que goza de la plena confianza presidencial” como representante del Estado ante el gobierno de USA, quien según los medios de prensa toma la decisión personal de implementar ese proyecto con el respaldo pleno pero oculto del “presidente”. Esta situación de ser cierta lleva implícita su propia gravedad, por lo tanto la deducción de responsabilidades exige la intervención de oficio del Ministerio Público.

Sobre esa base se presentan algunos contenidos que se espera generen debate.

Darse a respetar como país soberano e independiente

Guatemala como país soberano e independiente debe sustentar sus relaciones políticas y diplomáticas a partir de hacer valer su soberanía y su independencia, el no alineamiento y sus plenos derechos establecidos en la autodeterminación de los pueblos, como los pilares fundamentales para hacer prevalecer su dignidad como nación (incluye población y territorio), hecho que conlleva la defensa plena de la tierra y el territorio nacional sobre la base de garantizar el respeto a la conservación y cuidado del medio ambiente, los bienes naturales existentes en el suelo y el subsuelo, y sobre todo el pleno respeto a su historia, tradiciones, costumbres, su identidad y su cultura milenaria. A su vez debe garantizar, hacer valer y defender los derechos e intereses de la población guatemalteca integrada por los cuatro pueblos (el Maya, el Xinca, el Garífuna y el Ladino).

Sin embargo al igual que todos los gobiernos que ha tenido el país de 1821 a la fecha a excepción de los gobiernos de Juan José Arévalo y Jacobo Arbenz (1945-1954), el gobierno actual sigue la trayectoria de la gran mayoría de los gobernantes de nuestra historia, quienes han mantenido sus relaciones políticas y diplomáticas con los países hegemónicos del capitalismo mundial y dentro de ellos de manera preferencial con los Estados Unidos de Norte América (USA en inglés) dentro de las características señaladas en la parte introductoria.

No al servilismo y la obsecuencia

Dentro de las rutinas que aplica en su desempeño el gobierno del “presidente Jimmy Morales” se destacan hasta este momento las que están cargadas además de la improvisación y el expontaneismo, así como las que se caracterizan  por estar cargadas de confusiones, la opacidad, la manipulación sobre la base de sus caprichos y su estado de ánimo de la institucionalidad del Estado en donde “usa a su antojo a las y los funcionarios y operadores, los cuales coincidentemente son sus amigos incondicionales, quienes a su vez de manera oportunista y obsecuente aceptan las reglas del juego ocultas entre las que se destacan ya como rutinas entre otras el hecho de cargar con los costos políticos y sociales y el desgaste personal para salvar al presidente de los efectos negativos de las mismas, en ese sentido vale la pena preguntarse ¿a qué precio?.

El servilismo y entreguismo arriba descrito tiene su óptima expresión en el manejo en el caso del “Programa de  Alianza para la Prosperidad” a partir del mes de Enero del 2016 hasta le fecha, el desempeño del gobierno del “presidente JM” hacia las manipulaciones, presiones e imposiciones de los gobiernos de Obama (demócrata) y Trump (republicano) ha sido sobre la base de mantenerse fiel hasta la saciedad a  las tradiciones diplomáticas como país “colonizado, dependiente, sometido y obediente”, dentro del contenido de esas tradiciones está la de estar a la espera de la distribución de la migajas y sobras que “regala el imperio” a sus súbditos: Para el caso que nos ocupa se trata de repetir el tradicional sometimiento y el servilismo irracional para ver si dentro de los tres países del área que participan en ese programa, el gobierno y el empresariado guatemalteco se quedan con la mayor parte de dividendos para gozar así de los beneficios que fortalezcan sus intereses y privilegios.

Resulta interesante señalar que en los ocho años del gobierno de Obama y lo que va del gobierno de Trump, al proyecto en referencia de manera constante el imperio le cambia a su antojo e intereses geopolíticos y militares la naturaleza, los objetivos y los alcances que inicialmente tenía, o sea que un proyecto de desarrollo integral regional para conseguir una disminución significativa del flujo de migrantes económicos centro americanos (guatemaltecos, salvadoreños y hondureños) hacia el imperio, se convierte por arte de magia en un proyecto de seguridad regional para establecer la ampliación territorial del dominio militar norteamericano sobre la región de cara a conseguir la articulación operacional dirigida por el pentágono en contra de Cuba y Venezuela (hay que tomar en cuenta que solo en Colombia desde el gobierno de Uribe hasta la fecha los gobiernos como el de Santos han permitido la construcción y asentamiento de por lo menos siete bases militares norteamericanas en territorio Colombiano a lo largo de la frontera con Venezuela, para la coordinación de la estrategia militar injerencista, belicista e intervencionista con la complicidad e inconsecuencia histórica de otros gobiernos serviles de otros países lacayos como es el caso de México con los gobiernos del PAN y del PRI, y los gobiernos de Guatemala y Honduras durante todo el período.

El papel del gobierno guatemalteco se ha dado dentro de las condiciones descritas, o sea que sobre la base del servilismo y el entreguismo no vacilan en ser cómplices históricos de los intereses económicos, geopolíticos y militares del imperio norteamericano sobre los pueblos hermanos del continente. Alrededor de ésta situación vale la pena anotar a al “presidente JM” no le importa aceptar el papel que está jugando, pues al hacerse el desentendido aparentemente no se da cuenta que mientras más servil se comporte como “jefe de Estado”, el imperio le exigirá mayor docilidad y entreguismo, a cambio de las propinas que les dejen los presupuestos militares en la región.

Las  relaciones políticas y diplomáticas son del Estado

 En esta parte no se trata de descubrir el agua azucarada al señalar que la “función pública no se delega” pues la misma según la Constitución Política de la República ésta es un atributo del Estado implementada y ejecutada dentro de su propia institucionalidad por las y los funcionarios electos o nombrados para el ejercicio de esa responsabilidad de cara a la sociedad y al Estado mismo. Para el cumplimiento de lo señalado la institucionalidad a las diferentes iniciativas, gestiones y acciones implícitas en la concreción del cumplimiento de los deberes ante el Estado y la sociedad dentro del ejercicio de la función pública del país, la cual se rige por el ordenamiento jurídico vigente que da el sustento legal al Estado de derecho quien a su vez se rige y orienta los destinos de la nación en términos políticos, económicos y sociales dentro los postulados y principios democráticos aceptados por la humanidad, los cuales a su vez son normados por los convenios, tratados y compromisos internacionales establecidos por un lado para el relacionamiento entre los diferentes Estados y los pueblos que los conforman, estos instrumentos legales del Derecho Internacional tienen vigencia interna dentro de cada país cuando se trata de hacer valer y a su vez garantizar la preeminencia de los compromisos en materia de los Derechos Humanos aprobados en el seno de las Naciones Unidas y ratificados por el Estado guatemalteco.

Cada país a través de su propia Cancillería ejecuta su política de Relaciones Internacionales de manera oficial, por lo tanto en términos legales, políticos, diplomáticos y operacionales es a ésta cartera a la que le corresponde la responsabilidad de la ejecución de la política exterior definida por el Presidente de la República.

Sin embargo para el caso que nos ocupa, el “presidente Jimmy morales” designa dentro del amiguismo y el pago de servicios políticos durante la campaña electoral a un amigo de confianza como  operador político para que con su desempeño incida en el mejoramiento de las relaciones entre los gobiernos de Guatemala y USA, casualmente “este funcionario atípico” haciendo uso de los plenos poderes delegados por el “presidente Morales” coincide en la contratación que algunos diputados en representación de empresarios miembros del poder económico guatemalteco hacen con una oficina empresarial de los USA especializada en la materia, esta coincidencia no es casual, sino que a todas luces salta a la vista que la misma es concertada entre los emisarios del empresariado y el operador plenipotenciario designado por el “presidente Morales”, en ese sentido hay que destacar que la corrupción en éste tipo de diligencias está presente, la cual se concreta con la aplicación del manto de impunidad que genera la confusión pues hasta el momento no hay un responsable directo y el “presidente Jimmy Morales” evade las responsabilidades que le corresponden.

La realidad descrita en el párrafo previo tiene el agravante que crea el antecedente jurídico y político consistente en que a la Cancillería Guatemalteca se le pueden suplantar sus funciones y atribuciones a partir de decisiones arbitrarias emanadas de la más alta autoridad del país, que para el caso se trata del “presidente Morales”, o sea que con ésta suplantación se están creando las condiciones políticas para la implantación de la “PRIVATIZACIÓN DE LAS FUNCIONES DE LA CANCILLERÍA“.

La gravedad del caso no termina solo con lo señalado en esta primera parte del hecho, sino que además la suplantación o sea que a partir de la privatización descrita,  las relaciones entre los gobiernos de Guatemala y USA por el lado de Guatemala las asumiría la oficina norteamericana especializada en “loby”, quien recibiría la línea política y diplomática no de parte de la Cancillería, sino las recibiría directamente del operador político y diplomático designado por la presidencia de la república como amigo de confianza del “presidente”. El resultado obvio se concreta en el incremento y profundización del desprestigio de Guatemala como país y de su gobierno en términos formales, y en términos reales lo que se consigue es el incremento del desprecio al pueblo Guatemalteco quien es en última instancia  el que siempre resulta pagando el costo político, económico y social de estas graves deficiencias. En estos momentos quienes pagarán con creces estos costos lamentablemente serán las y los hermanos migrantes indocumentados, hecho que incluye a las y los familiares de diferentes edades que los estén acompañando.

Ante esta situación cualquier diligencia o iniciativa que impulse la cancillería ante el Departamento de Estado serán tratadas según el grado de deterioro y desprestigio que el país haya conseguido a partir de lo descrito. La recomposición de ésta situación deberá ser sometida al debate para la definición de las estrategias correspondientes.

 

Guatemala 25 de Junio de 2017.

  • Dirigente de URNG

 

 

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