Alaíde Foppa, vida más allá de la muerte

Quiso la vida que diciembre fuera el mes del nacimiento y desaparición de Alaíde Foppa, una mujer inmortal por su obra, de quien no se supo más desde hace hoy 34 años.

Era la época del cruento conflicto armado interno, cuando entonces gobernaba el general guatemalteco Romeo Lucas García.

Nacida el 3 de diciembre de 1914 en España, fue hija del argentino Tito Livio Foppa y de la guatemalteca Julia Falla, trascendió como escritora, periodista, crítica, promotora de arte, revolucionaria y defensora de la igualdad de género.

Precursora del movimiento feminista en México, donde vivió exiliada, Foppa fundó, junto con Margarita García Flores, la revista FEM., publicación que se propuso reflexionar y debatir, desde una mirada crítica, sobre la condición de las mexicanas y latinoamericanas.

“FEM. fue pionera a nivel latinoamericano como Fempress desde Chile. En ella escribieron y colaboraron intelectuales de prestigio como Elena Poniatowska y Marta Lamas, entre otras. Para mí fue una puerta grande y prolija para seguir buscando”, comentó la directora del periódico feminista La cuerda, Ana María Cofiño.

Alaíde fue también docente en la facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos de Guatemala, fundadora del Instituto Italiano de Cultura de este país centroamericano, traductora de importantes textos de Paul Eluard y Miguel Ángel Buonarroti y autora de numerosos textos de poesía, ensayo, traducción y crítica de arte.

Su poesía está marcada por el tono intimista. Sobresalen en ella temas como la maternidad, el cuerpo femenino, lo cotidiano y la vida. Entre sus libros de poemas pueden citarse: Elogio de mi cuerpo, Aunque es de noche y Las palabras y el tiempo.

“Alaíde Foppa fue una mujer integral: escritora, investigadora, promotora de arte, precursora de los estudios de género en América Latina, traductora y revolucionaria”, manifestó recientemente la directora de la maestría de Género y Feminismo en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales en Guatemala, Ana Silvia Monzón.

A su juicio, Foppa “ha sido motivo de inspiración y guía para todas las mujeres que soñamos con una Guatemala distinta.”

Su casa en México, durante los años que estuvo exiliada, era centro de reunión de relevantes figuras de la intelectualidad latinoamericana, como Augusto Monterroso, Carlos Illescas, Mario Monteforte, Luis Cardoza y Aragón y Miguel Ángel Asturias, entre otros.

Pese a que nació y se educó en un ambiente aristocrático y diplomático, cuentan quienes la conocieron que Alaíde nunca tuvo una actitud de superioridad frente a los demás.

“Siempre estaba dispuesta a ayudar a todo el mundo. Su voz tenía un dejo peculiar, pero no era de arrogancia sino de cultura, por la variedad de idiomas que conocía”, recordó su sobrina Cristi Falla.

Por su actividad revolucionaria y de defensa de las minorías, la profesora y crítica de arte fue desaparecida el 19 de diciembre de 1980 en medio del conflicto armado interno que sufrió Guatemala de 1960 a 1996.

Ese suceso es recreado en el documental Alaíde Foppa Falla, la sin ventura, presentado en Guatemala, a propósito del centenario de su natalicio.

En el audiovisual se muestra la carta que destacados intelectuales de talla internacional, como Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Michel Foucault y Simone de Beauvoir firmaron para denunciar la represión que padeció Guatemala durante el gobierno del General Romeo Lucas García.

La multipremiada escritora mexicana Elena Poniatowska la define como “una mujer incansable, que solo cuando estaba enferma dejaba de crear”.

Precisamente por su espíritu artístico y político, por su curiosidad intelectual y académica, por su voluntad de denuncia y cambio social Alaíde Foppa seguirá dando de qué hablar, pese a la torpeza cometida durante el gobierno militar de Romeo Lucas. TOMADO DE PRENSA LATINA

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